jueves, 22 de noviembre de 2018

Encuentro de estudiantes ERASMUS

La convocatoria de este año ya está lanzada y el pasado día 8 de noviembre hicimos un encuentro con los estudiantes seleccionados para el curso 2018-19 y algunos estudiantes que habían disfrutado de una movilidad en algún país europeo en cursos anteriores. Los que no pudieron asistir (algunos por haber permanecido trabajando en el país al que fueron) nos enviaron vídeos que pudimos proyectar.
Fue muy enriquecedor para todos-as pues pudieron compartir experiencias, dudas, inseguridades y también proyecciones de futuro. Gracias a todos-as ellos-as.








viernes, 13 de julio de 2018

Memoria de dos animadores socioculturales en Francia

Para nosotros, el inicio de las prácticas gracias a las becas Erasmus+ que nos concedieron fue como el inicio de una nueva aventura. Sin saber francés nos íbamos a un sitio en el que casi nadie hablaba apenas inglés pero aún así, con optimismo, no teníamos miedo de no poder comunicarnos, simplemente íbamos con la idea de que íbamos a aprender. Y así ha sido, ahora mismo los dos podemos defendernos perfectamente en francés sobre temas cotidianos y algunos más específicos incluso, como la cocina y la carpintería, por mencionar algunos. 
Y, ¿con qué idea fuimos allí? Pues os contamos, la verdad es que cuando llegamos a Beaumotte no teníamos muy claro lo que íbamos a hacer allí, y resulta que incluso nuestras escasas expectativas no iban a tener nada de razón. Allí convivíamos con varios voluntarios de otras nacionalidades, como turcos, italianos, alemanes, tanzaníes, coreanos, marroquíes y por supuesto, franceses; además de con adolescentes en riesgo de exclusión social. Lo principal es llevar un modo de vida colectivo en el que todos se encargan de la convivencia y sus tareas en la casa, pero también por la mañana vamos a trabajar a distintos pueblos que lo piden para reconstruir muros o pavimentos, o vamos al bosque a conseguir madera para el invierno, por ejemplo. Luego todas las tardes se proponen actividades, así que a siempre había algo que hacer.

En definitiva, es una experiencia que recomendamos completamente pero hay que aprovecharla porque cuando ya te das cuenta, se está acabando. Si tenéis la oportunidad de hacer las prácticas en el extranjero, aunque no sea exactamente aquí, hay que lanzarse. Lo que vais a aprender (aparte de poner en práctica lo que habéis estudiado) no se puede aprender si os quedáis haciendo prácticas cerca de casa, y con esto y un bizcocho... Fran y Dani

jueves, 12 de julio de 2018

Después de tres meses en Frankfurt del Meno...Te cuento

Hacer las prácticas en educación infantil fuera de tu país de origen es una experiencia increíble. Más aún si es la primera vez que sales, cómo fue mi caso. 

En mi experiencia hubo momentos buenos y otros no tanto, pero al final te haces más fuerte y superas los inconvenientes que puedan presentarse.Mi consejo para las personas que se lo estén pensando es que no lo duden, que aprovechen la oportunidad si se les presenta, y que no se queden con las ganas de hacer nada. Frankfurt es una ciudad cara, y cuesta un poco encontrar alojamiento. Yo utilicé la app de Airbnb para alquilar 2 habitaciones (porque no había disponibilidad en la misma para todo el periodo). Mi consejo es que intenten cogerla lo antes posible, y sobretodo que esté en el centro, ya que lo que te puedas ahorrar en la habitación lo vas a acabar pagando si no en transporte, además de el tiempo en desplazarte. Y si no encuentras nada que te convenza, no te preocupes, coge algo para las primeras semanas y una vez allí será mucho más fácil encontrar algo a mejor precio y más céntrico.
Para calcular lo que puede costar el transporte y moverte por allí la app de RMV me ha sido de mucha utilidad.
Animo a todos a vivir la experiencia y que la disfrutéis al máximo. ;). Sheila




miércoles, 11 de julio de 2018

Educación infantil en Berlín

Una Técnico de Administración y Finanzas en Szeged

El 14 de marzo pasado tuve la oportunidad de iniciar mis prácticas en Szeged, Hungría.

Es verdad que no es la primera vez que me voy a "vivir" a otro país, pero aun así no podría compararlo con ningún otro lugar.

Tras la oportunidad de estar ahí puedo decir que es una experiencia que todo el mundo tendría que vivir, ya que desde mi punto de vista, es la mejor forma de conocer otro país y sobretodo soltarte con el inglés.

La ciudad en la que yo estuve te ofrece millones de facilidades a la hora de conocer gente, hay muchísima gente como nosotros de Erasmus ahí y grupos de Facebook en los que puedes conocer a todas estas personas que están ahí. También es verdad que a la hora de relacionarte no hay mucha gente que tenga soltura en ingles, pero aun así no causa ningún tipo de problema a la hora de comunicarse.

Respecto a la ciudad, es de las más bonitas que he visto, cada metro cuadrado tiene un edificio una iglesia o cualquier cosa en la que sentirás la necesidad de pararte a observar. También durante el periodo que yo estuve tienes millones de festivales y mercadillos que puedes visitar y poder conocer sus costumbres y su cultura. 
Verónica




martes, 10 de julio de 2018

Berlín, los niños y el alemán. Prácticas de una educadora


Cuando llegué a Berlín y empecé a ver todos esos carteles en alemán pensé que había cometido una locura. Se me ocurrió hablar con los educadores de la escuela para que me facilitaran el certificado en prácticas y poder así sacar el abono mensual para ir a visitar algún sitio antes de empezar las prácticas, ya que en mi caso, fui con una semana de antelación para conocer la ciudad.
El primer día todo era desconocido, extraño, frío, diferente… Sin embargo, según avanzaba la semana todo iba cogiendo color. Conocí a mis compañeros de prácticas antes de empezarlas, íbamos juntos a comer, a tomar algo, a visitar sitios, y así, poco a poco, fue como nos íbamos, sin saberlo, enamorando de Berlín.
Tras esta primera e intensa semana comenzaron mis prácticas en una Escuela Infantil bilingüe español-alemán.

Los primeros días de adaptación fueron geniales, me acogieron como una más y los niños, a pesar de hablar en alemán y no entenderles mucho eran encantadores. Lo gracioso es que al principio me volvía loca oyéndoles a todos hablar en alemán mientras pensaba de nuevo que era una locura. Pero, para mi sorpresa, según fueron pasando los días, cada vez entendía más a los niños, y ellos cada vez aprendían más a hacer que tú les entendieses. Mi grupo se llamaba Los Indios y a ellos les debo estar tan satisfecha de esta gran experiencia, yo no enseñé nada a esos niños si no que ellos me lo enseñaron todo. A día de hoy han pasado 15 días desde que me fui y ya les echo profundamente a todos de menos, a todos, sin olvidarme de la maravillosa ciudad de Alemania, Berlín.




Tres meses fugaces


En este tiempo que me he encontrado en Hungría, realizando mis prácticas como estudiante de Desarrollo de Aplicaciones Web he disfrutado y aprendido muchísimo. Szeged es una ciudad llena de encanto, en la cual daba gusto perderse dando un paseo, o simplemente relajarse a tomar algo a la orilla del río.

Tener que interactuar con la gente de allí era un reto, pero con un poco de esfuerzo se conseguía. Durante estos tres meses he conocido tanta gente de Hungría, como de España, de Italia... La gran variedad de alumnos ERASMUS que conocí, me pareció asombroso. Conocer a esta gente en una ciudad con tanta historia es algo que nunca olvidaré.